jueves, 9 de febrero de 2017

Sin título #1

Rebusco en el cajón de la cómoda
qué cara me puedo poner
y veo una vieja sonrisa
que ya no me queda bien.


Me bajo al bar de la esquina,
pido un zumo y un café
y la carta de razones
para mantenerse en pié.


Hoy he salido de casa
con la cara sin hacer,
como nadie va a fijarse
no me pienso entretener.


Y me he puesto mis mejores
zapatos de no correr.
Pero he salido corriendo.
Me los he puesto al revés.